La Gobernación puso en marcha el dispositivo institucional y operativo que acompañará las elecciones del próximo 31 de mayo, con un despliegue superior a 6.000 efectivos y la activación de medidas especiales de seguridad, vigilancia electoral y atención judicial en todo el territorio departamental.
Durante la novena sesión de la Comisión de Seguimiento y Garantías Electorales, convocada por instrucción del gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, autoridades civiles, organismos de control, fuerza pública y entidades nacionales revisaron las medidas logísticas, tecnológicas y de seguridad previstas para la jornada democrática.
La Delegación Departamental de la Registraduría Nacional informó que para estas elecciones estarán habilitadas 6.916 mesas distribuidas en 684 puestos de votación, además de 11 puntos en centros penitenciarios.
Asimismo, 57 municipios contarán con puestos de digitalización respaldados por tres centros especializados de acopio digital, con el propósito de optimizar la transmisión y consolidación de resultados electorales.
El componente de seguridad tendrá uno de los mayores despliegues institucionales del año. La Policía Nacional dispondrá de 3.307 efectivos provenientes de los tres departamentos de Policía con presencia en Cundinamarca, mientras que la Décimo Tercera Brigada del Ejército Nacional apoyará la jornada con 3.141 soldados.
Los dispositivos custodiarán puestos de votación, material electoral, corredores viales y zonas rurales en los 116 municipios del departamento.
El secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana, Luis Fernando Navarro Jiménez, indicó que las capacidades institucionales ya se encuentran organizadas para brindar garantías a electores, registradores, jurados y testigos electorales durante toda la jornada.
Por su parte, la Fiscalía General de la Nación confirmó presencia institucional en 90 municipios mediante el despliegue de más de 400 funcionarios del CTI, acompañados por fiscales y la activación de 13 Puntos y Centros de Atención de Fiscalía (PAF y CAF), orientados a responder de manera inmediata ante posibles delitos electorales.













