Con profundo dolor e indignación, recibió el gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, la noticia de la muerte de Cristian Garzón, el joven guardia de seguridad de 27 años que perdió la vida tras ser brutalmente agredido en la estación Terreros de TransMilenio, en Soacha, mientras cumplía con su deber.
Es inadmisible. Cristian fue atacado por exigir algo tan elemental como respetar las normas y pagar un pasaje de transporte público. Por hacer su trabajo, por intentar poner orden y cumplir con su responsabilidad, hoy una familia perdió a un hijo, un hermano, un ser querido. No podemos permitir que la intolerancia y la violencia lleguen al extremo de quitarle la vida a una persona por cumplir con su deber, dijo el funcionario.
Y agregó, rechazo y condeno este crimen. La pareja involucrada en estos hechos ya está a disposición de las autoridades y esperamos que sobre ellos caiga todo el peso de la ley. Desde la Gobernación de Cundinamarca acompañaremos a las autoridades competentes para que este crimen sea esclarecido y la muerte de Cristian no quede impune.
Hago un llamado a respetar a quienes todos los días trabajan por nuestra seguridad y convivencia. La violencia nunca puede ser la respuesta frente a quien simplemente está haciendo su trabajo, puntualizó el gobernador.












