La Gobernación de Cundinamarca destinó más de $428 millones para fortalecer la producción de fríjol en los municipios de Gachalá y Junín, a través de una estrategia que combina insumos, acompañamiento técnico y acuerdos institucionales.
La intervención se desarrolla en articulación con la Federación Nacional de Cereales (FENALCE), mediante un convenio que contempla una inversión de $114.300.000 en cada municipio, dirigida a mejorar las condiciones productivas de pequeños agricultores.
Como parte de este proceso, se entregaron 60 kits productivos —30 en cada municipio— que incluyen fertilizantes, árboles para reforestación y materiales inmunizados, orientados a mejorar la sostenibilidad y el rendimiento del cultivo.
El proyecto también incorpora asistencia técnica permanente, con acompañamiento de profesionales agrónomos que orientan a los productores en prácticas agrícolas, manejo del cultivo y optimización de recursos.
En el caso de Gachalá, la intervención se amplía con un convenio adicional de $200.000.000 suscrito con la administración municipal, que ha permitido beneficiar a 132 productores con insumos y asistencia técnica.
“El trabajo sobre la cadena del fríjol permite mejorar la productividad y generar mejores condiciones para las familias campesinas”, señaló el secretario del Agrocampesinado, Marcos Barreto.
Estas acciones se concentran en territorios donde el fríjol es una actividad clave para la economía rural y buscan mejorar la capacidad productiva con enfoque técnico y sostenibilidad en el mediano plazo.











