Más de 19.715 víctimas del conflicto armado de 18 municipios de las provincias del Tequendama y Alto Magdalena cuentan desde ahora con un punto de atención más cercano gracias a la entrada en funcionamiento del Centro Regional de Atención a Víctimas (CRAV) de Viotá, una infraestructura que permitirá facilitar el acceso a los servicios de atención, asistencia y reparación integral.
Este nuevo Centro Regional concentra la oferta institucional del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV), permitiendo que la población acceda en un solo lugar a orientación sobre las medidas de asistencia, acompañamiento en las rutas de atención, apoyo psicosocial, orientación jurídica y demás servicios dirigidos a garantizar el restablecimiento de sus derechos.
La adecuación del CRAV representó una inversión de $678.508.000, resultado del trabajo conjunto entre la Secretaría de Gobierno y Seguridad Ciudadana de Cundinamarca y el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (ICCU), con el propósito de disponer de un espacio adecuado para brindar una atención integral y de calidad a las víctimas del conflicto armado.
“La puesta en funcionamiento de este Centro Regional de Atención a Víctimas refleja el trabajo que adelanta la Gobernación de Cundinamarca para garantizar los derechos de quienes han vivido las consecuencias del conflicto armado. Este espacio acerca la institucionalidad a los territorios y aporta a la construcción de paz, la reparación y la no repetición, brindando una atención digna, cercana y de calidad”, afirmó el secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana de Cundinamarca, Luis Fernando Navarro Jiménez.













