El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, rechazó la medida anunciada por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, que impondría pico y placa dos sábados al mes a los vehículos no matriculados en la capital. En entrevista con El Tiempo, el mandatario afirmó que la decisión “no fue socializada ni discutida con el departamento ni los municipios, y se basa en una lectura superficial y poco rigurosa del comportamiento del número y tipología del parque automotor existente en la región, así como del componente normativo que la regula”. Y agregó: “Esta decisión nos tomó por sorpresa. No hubo mesas técnicas, no hubo análisis conjunto, y eso afecta la confianza regional”.
Rey Ángel sostuvo que Bogotá parte de una interpretación simplificada al atribuir su caída en recaudo a vehículos matriculados en Cundinamarca. Las cifras, dijo, muestran otra realidad: entre enero y octubre de 2025, en comparación con el mismo período de 2024, Bogotá pasó de 31.945 a 42.895 matrículas. Sin embargo, su recaudo por impuesto de vehículos cayó de $1,2 billones a $1,1 billones en ese mismo lapso: “Bogotá crece 34 % en matrículas, pero recauda menos. Eso demuestra que el problema está en Bogotá, no en Cundinamarca”.
En contraste, Cundinamarca elevó su recaudo de $369.000 millones a $406.000 millones, monto que incluye $46.000 millones por concepto de recuperación de cartera, resultado de un adecuado cobro persuasivo, trámites expeditos para la expedición de matrículas, plan de atención personalizado a concesionarios y medios alternativos de pago. De los 40.886 vehículos nuevos matriculados en el departamento, 26.990 pertenecen a categorías que sí pagan impuesto.
*La carga real tributaria recae sobre vehículos, no motos*
El gobernador subrayó que las cifras oficiales del sector automotor muestran una distorsión evidente en la estructura tributaria de Cundinamarca debido al peso de las motocicletas. A octubre de 2025, el departamento había matriculado 207.866 vehículos, de los cuales 167.000 eran motos, es decir, el 80,3 % del total. Sin embargo, sólo 110.323 de ellas aportan al impuesto, pues las de menos de 125 cc están exentas. En consecuencia, aunque representan ocho de cada diez trámites, su contribución real al recaudo es de apenas 17,6 %.
Según Rey Ángel, esta situación está directamente relacionada con las decisiones adoptadas por Bogotá: “El 80 % de lo que matricula Cundinamarca son motos que Bogotá no quiso matricular por sus altos costos. No es un fenómeno creado por descuentos, sino por decisiones del Distrito”, afirmó, al recordar que la capital duplicó el costo administrativo de matricular motocicletas, empujando ese mercado hacia municipios con costos más razonables.
El mandatario también contextualizó la dimensión histórica del recaudo: entre 2012 y 2025, Bogotá recibió $10 billones por impuesto a vehículos, mientras Cundinamarca obtuvo $1,9 billones, cifra equivalente apenas al 19 %. Además, Cundinamarca debe transferir el 20 % de esa renta a los municipios donde residen los propietarios, mientras que Bogotá no transfiere recursos a ningún otro territorio. “Nosotros recibimos lo accesorio; Bogotá recibe la cifra protagónica. No se puede culpar a Cundinamarca por una caída en el recaudo del Distrito”.













