Con documentación falsa y permisos inexistentes, una red delincuencial que se hacía llamar “Los Leñadores” intentó hacer pasar la tala como desarrollo. Gracias a una investigación rigurosa de la Fiscalia, fue desarticulada esta banda, señalada de extraer y comercializar ilegalmente madera de zonas de protección ambiental en nuestro departamento y en Boyacá.
Cinco de sus presuntos integrantes enfrentan cargos por delitos como ecocidio, concierto para delinquir e invasión de áreas de especial importancia ecológica. Entre ellos, empresarios que habrían blanqueado el origen de la madera desde establecimientos en municipios como Tausa.
La defensa del medio ambiente no puede ser un mero discurso. En Cundinamarca, quien atente contra nuestros recursos naturales tendrá de frente a las instituciones, a la ley y a una comunidad que no permite que se talen sus raíces, afirman las autoridades.













